El próximo lunes 5 de octubre comenzará la inscripción para las diez viviendas sociales que se encuentran en construcción en Suipacha. La apertura representa un momento importante para muchas familias de nuestra comunidad y también la puesta en marcha de un nuevo sistema de inscripción y sorteo que busca garantizar transparencia, igualdad de oportunidades y reglas claras.
“Después de muchísimo tiempo, las familias de Suipacha vuelven a tener la posibilidad concreta de inscribirse para acceder a una vivienda. Para nosotros no son solamente diez casas: son diez familias que van a poder empezar una nueva etapa de sus vidas”, expresó el intendente de la ciudad Juan Luis Mancini.
La inscripción será el primer paso de un procedimiento establecido a través del nuevo Régimen Municipal de Inscripción y Sorteo Público de Viviendas Sociales. El objetivo es que las reglas sean conocidas previamente y que la adjudicación no dependa de decisiones discrecionales.
Un aspecto central del régimen es que las viviendas están destinadas a grupos familiares. Para poder resultar adjudicatario será requisito constituir un grupo familiar, vivir en Suipacha hace al menos 5 años y no ser propietarios.
“Es importante que quede claro que estamos hablando de viviendas destinadas a familias. Los adjudicatarios necesariamente deberán constituir un grupo familiar. A partir de ahí, diseñamos un sistema que contempla distintas realidades familiares y busca que todos tengan oportunidades, pero también que quienes llevan más años esperando tengan mayores posibilidades”, explicó el intendente.
Igualdad y justicia
El nuevo régimen establece diferentes categorías para distribuir las viviendas: un 10% para personas mayores, jubiladas y/o pensionadas; un 10% para grupos familiares con integrantes con discapacidad; un 10% para servidores públicos esenciales; un 20% para mayores de 40 años con hijos menores a cargo; un 20% para mayores de 30 años con hijos menores a cargo; y el 30% restante para el sorteo general.
Una característica central es que las categorías no funcionan necesariamente como compartimentos separados. Quienes cumplan los requisitos en más de una categoría pueden participar sucesivamente de los sorteos que les correspondan mientras no resulten adjudicatarios.
Así, por ejemplo, una persona mayor de 40 años con hijos menores a cargo podrá participar primero del sorteo correspondiente a esa categoría; si no resulta adjudicataria, participará luego del sorteo para mayores de 30 años y, finalmente, del sorteo general.
Lo mismo sucede con los servidores públicos esenciales contemplados por el régimen —entre ellos trabajadores municipales, docentes y personal no docente de educación, bomberos, policías y trabajadores del Hogar de Ancianos—, quienes tendrán una oportunidad adicional por su condición laboral. Si no resultan sorteados en esa instancia, podrán continuar participando de los demás sorteos para los que reúnan los requisitos, aumentando así sus posibilidades de acceder a una vivienda.
“Buscamos que todas las familias que reúnen los requisitos tengan una oportunidad, pero también reconocer que no todas parten del mismo lugar. Hay familias que llevan muchos años alquilando y criando a sus hijos esperando esta posibilidad. Por eso el sistema les da más oportunidades, sin quitarles a los demás la posibilidad de participar del sorteo general”, aclaró Juan Luis Mancini.
De esta manera, la metodología contempla situaciones particulares —como discapacidad, adultos mayores o servidores públicos esenciales— y al mismo tiempo genera mayores posibilidades para las familias con hijos menores cuyos tutores tiene más edad.
Transparencia
Otro de los objetivos del nuevo régimen es que todo el procedimiento pueda ser conocido y controlado.
“Desde el primer día tuvimos una decisión: Queremos un sistema transparente, donde todos conozcan las reglas desde el momento de la inscripción y sea finalmente el sorteo público el que determine quiénes acceden”, aclaró el intendente.
Desde el Municipio reconocen que la cantidad de viviendas disponibles está lejos de resolver la totalidad de la demanda habitacional existente.
Sin embargo, la importancia de esta instancia también está en recuperar una política pública y establecer un mecanismo que pueda utilizarse para las próximas viviendas que se construyan o gestionen.
“Sabemos que diez viviendas no solucionan el problema habitacional de Suipacha. Pero después de mucho tiempo volvemos a generar una oportunidad concreta. El desafío es que estas sean las primeras de muchas más y que, cada vez que haya una vivienda para adjudicar, los vecinos sepan que existen reglas claras, públicas y transparentes”, anticipó Mancini.
La inscripción comienza el 5 de octubre y será el punto de partida de un proceso que culminará con el sorteo público de las viviendas. “Detrás de cada inscripción hay una familia, años de esfuerzo y el sueño de tener un lugar propio. Cuando las necesidades son muchas y las viviendas todavía son pocas, nuestra responsabilidad es hacer que el procedimiento sea lo más justo y transparente posible. Y, al mismo tiempo, seguir trabajando para que haya cada vez más viviendas para sortear”, opinó el intendente municipal Juan Luis Mancini.


