Fiestas populares: agenda cultural, dinámica económica local y sentido de comunidad

La gestión municipal ha promovido y gestionado una agenda de eventos y fiestas populares que ha logrado dinamizar la economía local y generar puntos de encuentro para los vecinos y vecinas de la ciudad, como así también la llegada de turistas.

Hoy las pequeñas y medianas ciudades del interior bonaerense tienen al mini turismo como un motor de la economía local, en un contexto macro muy difícil para productores y emprendedores. Desde que Juan Luis Mancini es intendente se idearon nuevas formas de atracción turística y desarrollo comunitario y se jerarquizaron fiestas que ya eran parte de la agenda cultural de la ciudad.

“Las fiestas y celebraciones son importantes para la ciudad, por varias razones. Una de ellas es la posibilidad de generar un momento de recreación y acercamiento cultural para los vecinos y vecinas; otra es la generación de trabajo y posibilidad de ventas a productores, artesanos. Pero por sobre todas las cosas lo que nos ofrecen estas fiestas es la posibilidad del encuentro como vecinos, de compartir, de ser una comunidad que disfruta”, opinó Mancini.

De marzo a diciembre

En el mes de marzo se desarrolló la Fiesta del Alfajor, que congregó a mucha gente y hasta la televisión nacional la cubrió. Fue evento que debutó de excelente manera y que seguirá adelante para los próximos años.

En julio se destacó por sobre todas las cosas la Fiesta del Osobuco, donde una cantidad inusitada de gente de Suipacha y también de otras ciudades se congregó para disfrutar de esta primera edición.

El mes de agosto estuvo protagonizado por la localidad de General Rivas y su tradicional fiesta de San Roque. Allí se congregaron centenares de vecinos y vecinas para disfrutar de un festejo que tiene su historia.

Septiembre fue el mes donde se presentó una nueva alternativa para los suipachenses como es la Fiesta Nacional de la Mermelada. Esta novedosa actividad tuvo una buena acogida por parte de los vecinos y vecinas y cumplió con la expectativa de los organizadores por ser la primera edición.

En octubre será el momento de la Fiesta del Pueblo, donde los festejos se multiplican y el suipachense sale a la calle a disfrutar de números musicales, baile y demás alternativa recreativas.

En noviembre la actividad recreativa y festivalera se traslada a General Rivas otra vez con la Fiesta Provincial del Pan. Y ya para diciembre quedan la Fiesta del Pan Dulce y la Feripeña.

“Para nosotros es importante porque tenemos un lugar para poder exponer y comercializar nuestras producciones. Es una forma de generarnos ingresos. Es algo que no existía y que nos parece fundamental”, explicó un vecino que se dedica a una producción artesanal.

El CEA, un socio estratégico

El rol del CEA es importante en este cambio de hábito en la ciudad de Suipacha. Si bien la organización depende del municipio, el Centro de Educación Agraria es fundamental para congregar productores que participen de estos eventos.

La del Alfajor, Osobuco, la del Pan, el Pan Dulce y la flamante Fiesta Nacional de la Mermelada son parte de la carta de presentación de este centro que trabaja por mejorar la venta de productores. Para el municipio, el CEA es un socio estratégico en esta política pública.

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